El partido con cuentas pendientes y la cita con Messi que Inglaterra no puede olvidar
La clasificación de la Selección Argentina al Mundial 2026 no solo desató la fiesta en nuestro país, sino que también encendió las alarmas y la ilusión del otro lado del mapa. En Inglaterra, cuna de inventores del fútbol, las repercusiones tras el pase de la Scaloneta tienen un sabor muy particular: hablan de un «partido con cuentas pendientes» y sueñan con «una cita con Messi». No es para menos, cada enfrentamiento con la Albiceleste está cargado de una historia que los tiene como protagonistas de una de las páginas más dolorosas de su historia reciente, pero también como testigos privilegiados de la leyenda viviente más grande del deporte.
Para entender por qué del otro lado del charco se toman con tanta pasión y respeto cada movimiento de la Selección Argentina, hay que retroceder el cassette hasta aquella noche mágica de 1986 en el Estadio Azteca. Si bien la fuente original hace foco en la clasificación actual, el contexto histórico es ineludible para cualquier argentino que se precie. La «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» forjaron una rivalidad eterna. Esa herida deportiva, que parece no cerrar nunca del todo en el alma inglesa, se reabrió de manera brutal en 1998, con aquel magistral tiro libre de Javier Zanetti en Saint-Étienne, otra obra maestra de la pizarra argentina que los dejó congelados. Cada capítulo suma leña al fuego de un duelo que trasciende lo futbolístico.
Bajo la conducción de Lionel Scaloni, quien tomó las riendas en 2018 y transformó al equipo en una máquina de competir, esta rivalidad encontró un nuevo ápice. La Scaloneta, con el Dibu Martínez como guardián infranqueable, el Cuti Romero como bastión defensivo y un mediocampo de elite con Enzo Fernández y Alexis Mac Allister (justamente, con presente en la Premier League), representa la evolución de una estirpe ganadora. Inglaterra lo sabe y lo respeta. No solo ven a un equipo bicampeón de América (2021 y 2024), sino al vigente campeón del mundo que los mira desde la cima, un lugar al que ellos aspiran llegar pero siempre se les ha negado en las instancias decisivas.
Y en el centro de toda esta fascinación, emerge la figura de Lionel Messi. Que los medios ingleses hablen de una «cita con Messi» demuestra que, incluso en el ocaso de su carrera, el rosarino sigue siendo el objeto de deseo y temor más preciado del fútbol mundial. Enfrentarlo es un honor y una pesadilla a la vez. Es la chance de cobrarse revancha, pero también el riesgo latente de quedar inmortalizado en una nueva postal de su interminable álbum de genialidades. Julián Álvarez, otro que brilla en la liga inglesa, completa un combo ofensivo que quita el sueño a cualquier defensa, mucho más a una que sueña con levantar una copa después de décadas de sequía.
El análisis que resuena en las islas británicas no es casual. Argentina, con su mezcla de veteranos campeones y jóvenes hambrientos, se ha consolidado como el rival a vencer. La solidez del proceso de Scaloni, un técnico que pasó de interino a leyenda absoluta, le ha dado al equipo una identidad que combina el sacrificio táctico del fútbol moderno con esa rebeldía típica del potrero argentino. Ese combo es el que genera admiración y, por qué no decirlo, una sana envidia en un fútbol inglés que, a pesar de su poderío económico y competitivo, todavía busca una identidad de selección que le permita dar el último paso.
Por eso, cada paso de la Albiceleste en las Eliminatorias CONMEBOL es seguido con lupa en Europa. Saben que el camino hacia la gloria en el Mundial 2026 probablemente los cruce en alguna fase decisiva. Argentina ya tiene su boleto sellado para defender la corona, y con el genio de Messi aún activo, la posibilidad de un nuevo cruce es un imán para la prensa y los hinchas ingleses. Lo que para nosotros es una clasificación con la autoridad de un bicampeón continental, para ellos es la confirmación de que el cuco está a la vuelta de la esquina, esperando para escribir un nuevo capítulo en esta rivalidad centenaria.
La Scaloneta sigue su marcha triunfal y el mundo la mira. Las «cuentas pendientes» de las que hablan en Inglaterra no son más que el reflejo del respeto que inspira este equipo. Mientras ellos sueñan con la épica de vencer al campeón, nosotros nos ilusionamos con la posibilidad de ver a Messi, una vez más, bailar bajo la lluvia contra un rival al que ya ha convertido en un clásico de sus hazañas. La cita está pactada, el destino empieza a escribir su guion y la pelota, como siempre, la va a pedir el mejor de todos los tiempos.
Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMi9gFBVV95cUxOWHFKbVExU2lDLW9tLWk1Y28wTjdsQ29LZi1lODRwTkwxa2c2eDB1eTRvWFJpX2sydGhaM2Nod3Z1aHZYQXVDTTdHeDBqU1hHbE5GV0hDV3BkX1lnZzVGNExNaWl0dVJxZ3l5OUw2WGZZWW1UVXNpV0lLUDVLa2czckxVU1dLVUljNmtUV1p0S19OZE5fNGtyQXMxTXl3NGlmRHRSU1Z3MmhvTmszRDR2aHVnNm9Ccm95UFp5MUlBRnppTTBWdEZpQ29vR19IcFdTU01rNzQ0X0V3WWhCcUtsUUVuSjA2M3dwai1YYW1MTklkOENCQXfSAZACQVVfeXFMTW1ud082RWQ2UGhzVm15eEoyYXN1aVZHSlhpVW1Fa3Y2VlJ6YVVMVXQ0cTZJbVY2VlBBZnVSN09CMGQwVUdURVRaQlRSY05ROFRXMHR1Vm5FblhldlBEM1JDRlpPcU15WjBadTV2TWhUWXpoMkVhbEhTcEk2MUtFd0tHV3Z6WkpVRnpMVU5hRlNyMk0xaFQweVR5c1RqYUQ0QkhpZl82MERhRzQ5N2c2dGRWRlZDdHBERmlxZGlUS2dFMVpRUU1DR0ZoVmREYjhlaFVFVmREYW5iQU8ydDlwMTM1NjRrN3I4X0VlNnZmLURXSFhfQUZya1JUU2ktMTQ4a3dJZlMxMVlOR1k1MFljYVU?oc=5