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Argentina-Egipto: el dato que ilusiona a la Scaloneta y pocos vieron

La Scaloneta se mide ante Egipto en el Mundial 2026. Repasá el historial que ilusiona, el plantel de Scaloni y el camino que se viene si Argentina gana.

Redacción · Publicado: · Actualizado:

Agarrá el termo y el mate, que la Scaloneta vuelve a jugar un partido que puede marcar un antes y un después en el Mundial 2026. Se viene un cruce inédito en Copas del Mundo, pero con un historial que muy pocos tienen en cuenta y que te va a dejar la piel de gallina. Argentina se enfrenta a Egipto y, más allá de los 90 minutos, hay un montón de tela para cortar sobre el presente del equipo de Lionel Scaloni y el camino que se le viene a la Albiceleste.

El contexto no puede ser más favorable para el conjunto nacional. Llegamos como bicampeones de América y campeones del mundo, con un Lionel Messi que sigue siendo el faro y capitán de un grupo que parece no tener techo. El partido ante los faraones es una parada que, en los papeles, aparece como accesible, pero que guarda una particularidad histórica que ilusiona: cada vez que Argentina enfrentó a un equipo africano en Mundiales, siempre llegó lejos en el torneo. Pasó con Camerún en Italia ’90, con Nigeria en Estados Unidos ’94, Corea-Japón 2002, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018. No es una estadística menor y, aunque el fútbol no se gana con números, en la Scaloneta ya saben que este duelo puede ser el trampolín anímico perfecto para lo que viene.

El equipo de Scaloni llega con la base sólida que nos devolvió la alegría después de 36 años de sequía mundialista. El Dibu Martínez, dueño de los tres palos y guardián de la ilusión; Cristian ‘Cuti’ Romero, ese defensor que juega cada pelota como si fuera la última; Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, los motores del mediocampo que mezclan quite, pausa y gol; y por supuesto, Lionel Messi, que a sus 38 años sigue demostrando que la magia no entiende de edades. A ellos se suma Julián Álvarez, el hombre del gol oportuno, ese que siempre aparece cuando la pelota quema. La formación que pararía Scaloni mantiene la columna vertebral que nos dio la tercera estrella, con algunos ajustes tácticos que el cuerpo técnico viene probando para no quedarse nunca quieto.

Ahora bien, ¿qué pasa después de Egipto? Si Argentina gana este partido, el camino en el Grupo H se despeja de manera notable. El fixture que se viene es exigente, pero manejable para un equipo que ya demostró carácter de sobra. La Scaloneta aprendió a jugar las Copas del Mundo con la frialdad de los equipos grandes: sabe cuándo acelerar, cuándo dormir el partido y, sobre todo, cuándo golpear. El historial reciente en fase de grupos es demoledor y este partido ante Egipto no debería ser la excepción. La clave estará en la concentración de los primeros minutos, donde los equipos africanos suelen sorprender con su potencia física y velocidad.

Hay que remontarse a la historia grande de la Selección para entender por qué este tipo de partidos son tan importantes. Desde el inicio del ciclo Scaloni en 2018, Argentina transformó la presión en energía positiva. Ya no se le juega con el peso de la camiseta, sino con la convicción de que cada partido es una oportunidad para seguir haciendo historia. La Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024 son la prueba irrefutable de que este grupo entendió el mensaje. Se juega con el corazón, pero también con la cabeza. Y ante Egipto, no hay que subestimar a un rival que viene de ser la revelación de su continente, pero tampoco hay que perder de vista que enfrente está el campeón del mundo, el equipo que marca la vara en el fútbol internacional.

Lo que viene después de este partido es un calendario que invita a soñar. Si la Scaloneta consigue el triunfo, las próximas citas en el Mundial 2026 serán ante rivales que, si bien tienen lo suyo, no deberían inquietar a un equipo que ya se bancó finales contra potencias como Francia y Brasil. El grupo está armado para que Argentina pase sin sobresaltos, pero en el fútbol nunca hay que dar nada por sentado. La humildad y el trabajo son las banderas de este plantel, y Scaloni se encarga de recordarlo en cada conferencia de prensa. No hay margen para la relajación, pero sí para la confianza.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMipwFBVV95cUxPOGgwdzF6aEtjeXpsOXRtd0dQb0E4ZVZXTm9vbTk2UVN3SVF2UkZWeEhGV01faTloQ2NLS19oUHFfVk94ZzJLMXRjdk5NZGEzUmFUZnZBQ0xTbUFNUmViVTVOaGIwcUxzVFhwd1Y4eFhuWEo5R2JxUmF5bU9LYkNpb1hKSVJwRTdkYmJCRl9hQkZUMjMzTngybklUajIwZlBOOFlDLVJQaw?oc=5