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Crespo compara a Maradona y Messi: pasión vs perfección

Hernán Crespo definió a Diego Maradona como la pasión pura y a Lionel Messi como la consistencia y perfección técnica. Un análisis de dos leyendas albicelestes.

Redacción · Publicado: · Actualizado:

En una definición que ya recorre el mundo del fútbol, Hernán Crespo, uno de los grandes goleadores de la historia de la Selección Argentina, trazó una comparación tan poética como precisa entre los dos máximos íconos de nuestro fútbol: Diego Armando Maradona y Lionel Andrés Messi. El exdelantero, que compartió vestuario con ambos y sabe lo que es vestir la camiseta albiceleste en Copas del Mundo, no eligió a uno sobre el otro, sino que los pintó como dos caras de una misma moneda de oro que nos identifica ante el mundo. «Maradona fue la pasión pura; Messi, la consistencia y la perfección técnica», sintetizó Crespo, en una frase que resume décadas de historia, emociones y fútbol del más alto nivel.

La declaración de Valdanito no es casual ni improvisada. Él vivió el fenómeno Maradona desde adentro, siendo parte de aquel plantel que disputó el Mundial de Estados Unidos 1994, y también fue contemporáneo de un Messi que ya deslumbraba en sus inicios con la Mayor, compartiendo incluso algunos entrenamientos y convocatorias en el arranque del ciclo de Alfio Basile en 2006. Por eso, cuando Crespo habla de «pasión pura» para referirse a Diego, está hablando de ese fuego sagrado que convertía cada partido en una gesta, de esa rebeldía que lo llevó a cargarse un equipo entero al hombro en México ’86 para devolverle la sonrisa a un país que venía de la guerra y la dictadura. Maradona era el potrero, la gambeta imposible, el gol con la mano y el gol del siglo, todo en un mismo torneo. Era el llanto en Italia ’90 y el desahogo en el ’94. Era, en definitiva, un espejo del alma argentina: imperfecta, exagerada, pero profundamente genuina.

Del otro lado, Messi representa para Crespo «la consistencia y la perfección técnica». Y es difícil encontrar una definición más ajustada a la realidad. Porque si algo ha caracterizado la carrera de Leo, más allá de los goles y los títulos, es una capacidad inhumana para sostener un nivel de excelencia durante casi dos décadas. Desde aquel pibe que debutó en 2005 y vio la roja a los segundos, hasta el capitán que levantó la Copa del Mundo en Lusail, pasaron casi 20 años de dominio absoluto. La perfección técnica de Messi no solo se ve en sus goles de tiro libre, en sus slaloms interminables o en sus pases filtrados; se ve en la repetición, en la obsesión, en hacer lo difícil parecer rutina. Es el tipo que un domingo te liquida un partido en la Ligue 1 y al miércoles siguiente te la pica a Neuer en una semifinal de Champions. Esa consistencia lo llevó a ser el máximo ganador de Balones de Oro, a romper todos los récords y, sobre todo, a conquistar lo único que le faltaba y que tanto se le reclamó: un título con la Selección Mayor.

Ese camino de la Scaloneta hacia la gloria en Qatar 2022 y la posterior consagración en la Copa América 2024 es, quizás, la máxima expresión de lo que Crespo intenta explicar. Porque Messi, ya en su etapa de madurez, logró rodearse de un grupo que potenció sus virtudes y disimuló las pocas limitaciones que el paso del tiempo le fue marcando. Jugadores como el Dibu Martínez, Cuti Romero, Enzo Fernández o Julián Álvarez son parte de una generación que creció admirando a Messi y que lo ayudó a alcanzar esa consistencia colectiva que hoy define a la Albiceleste. El equipo de Lionel Scaloni, bicampeón de América y campeón del mundo, es un fiel reflejo de esa mezcla: la pasión por defender la camiseta, heredada de la mística maradoniana, y la ejecución casi perfecta de un plan de juego que tiene a Leo como faro. Ya no es el Messi que se echaba el equipo a la espalda desde la desesperación; ahora es el líder que entiende los tiempos, que dosifica, que aparece cuando el partido lo necesita y que hace jugar a los demás.

Hablar de Maradona y Messi en la Selección es también hablar de dos Argentinas distintas. Diego fue el ídolo de una generación que se acostumbró a sufrir y que encontró en el fútbol la única vía de escape. Su legado va más allá de los títulos: es cultural, es político, es social. Messi, en cambio, es el ídolo de la era de la globalización y las redes sociales, un tipo que desde los 13 años se fue a Barcelona a perseguir un sueño y que, pese a haber vivido más años en Europa que en Argentina, nunca dejó de sentirse rosarino ni de hablar con ese acento que tanto nos identifica. La comparación de Crespo no busca enfrentarlos, sino explicarlos. Porque mientras Diego era el volcán en erupción, Leo es el río que fluye manso pero constante, capaz de moldear el paisaje a su paso sin hacer ruido. Ambos, a su manera, conquistaron el mundo y nos dieron las mayores alegrías como hinchas.

En las actuales Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, la Scaloneta sigue escribiendo su propia historia con Messi como capitán y emblema. Cada vez que Leo se pone la cinta, hay un guiño inevitable a la historia, a esos 10 que marcaron una época. Y aunque las comparaciones siempre van a existir, lo cierto es que el fútbol argentino tiene la suerte infinita de haber parido a estos dos monstruos en menos de 50 años. La «pasión pura» de Maradona encendió la llama; la «consistencia y perfección técnica» de Messi la mantuvo viva y la llevó a lo más alto. Hoy, con la Copa del Mundo en nuestras vitrinas y la tercera estrella en el pecho, podemos darnos el lujo de analizarlos sin la ansiedad de la deuda pendiente, disfrutándolos como lo que son: los dos mejores jugadores de todos los tiempos, cada uno a su manera genial.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMivgFBVV95cUxONlppZFkyYmFFU0NObmVYUlpXcnlWTHNSTm5TMEVRMUZBU05YTGtpSTdLQUhrYldkRExhYlZiYkVDUTQ2QTBkSDExNVBIdV83RlkxbUJIWXJfblRTYVFUSmxuRUViX1VLTFE2Y2JpZS1vanlxYmJ2WF9ISVQtRWM5RWxIMVR1QUFYdHhsbWxmMnFzbHpRLU5kRnhSOUl2UDU5RmxTVUl1R0EyNDFiUTg3NTQtWkU4MlJ1WU9lQVhn0gHSAUFVX3lxTE9vcUxQQlVxbEJ3allzWEVCQWdlQWNOQTRxMm5IYzdaN0liNEd4SWY0RkJZSUNvUFRkOVJUUXdIRDlVa2NkVFhIbUVVd0Q2bld5UG1aOFZ3eXhYVDl6NTNWLXR5TDJqUk9xSWdDLVQxNGozNzFfclJIUktuTGxUZmJnU19VV1Z3WFctb2hXWEJkbXNmU0dUU1hWV0plb3B4NW8xTjEtbXd0TnN1NTRRVEV4YlBJMkl0TExRZEJmYi0yekR2cVJwTVl3YUxjREpfYVctUQ?oc=5