La final del 30 que pocos conocen: el rol clave de El Litoral
Reviví la histórica final del primer Mundial entre Argentina y Uruguay en 1930 y descubrí el papel fundamental que jugó el diario El Litoral en aquella gesta.
Hay momentos en la historia del fútbol que te erizan la piel, y la final del primer Mundial de 1930 entre Argentina y Uruguay es, sin dudas, uno de esos capítulos fundacionales que todo hincha de la Albiceleste debería conocer de memoria. Mucho antes de que Lionel Messi levantara la Copa del Mundo en Qatar 2022, mucho antes de que la Scaloneta nos hiciera bicampeones de América, existió una generación de guerreros que se plantó en Montevideo para disputar la primera gran batalla del fútbol mundial. Y en esa epopeya, el diario El Litoral tuvo un protagonismo que merece ser rescatado del olvido.
Corría el año 1930 y el mundo era un lugar completamente distinto. Jules Rimet, el visionario presidente de la FIFA, había logrado lo que parecía imposible: organizar el primer Campeonato Mundial de Fútbol. Uruguay, que venía de deslumbrar en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, fue elegido como sede, no solo por su jerarquía futbolística sino también porque ese año celebraba el centenario de su independencia. La Argentina, que ya mostraba un fútbol de alto vuelo, llegaba a la cita con un equipazo que combinaba talento, garra y ese amor incondicional por la camiseta que nos define como pueblo.
El camino hacia la final no fue sencillo para la Selección Argentina. En aquel torneo participaron solo trece selecciones, la mayoría americanas debido a la dificultad de los viajes transatlánticos de la época. La Albiceleste, dirigida por Francisco Olazar y Juan José Tramutola, superó con autoridad a Francia, México, Chile y Estados Unidos, mostrando un fútbol ofensivo y contundente que enamoraba. Del otro lado, Uruguay hacía lo propio, y el destino quiso que los dos gigantes del Río de la Plata se encontraran en el partido decisivo, un clásico que ya tenía décadas de historia y una rivalidad que trascendía lo deportivo.
La final se disputó el 30 de julio en el mítico Estadio Centenario, construido especialmente para la ocasión. El ambiente era una caldera. Miles de argentinos cruzaron el charco en barco para alentar a los suyos, en una muestra de pasión que con los años se convertiría en marca registrada de nuestro fútbol. El partido fue una batalla épica. Argentina se puso en ventaja con goles de Peucelle y Stábile, el goleador del torneo, pero Uruguay, con el empuje de su gente, logró darlo vuelta y terminó imponiéndose por 4 a 2. Una derrota que dolió en el alma, pero que marcó el inicio de nuestra rica historia mundialista.
En este contexto, el diario El Litoral jugó un rol fundamental que muchos desconocen. En una época sin televisión ni internet, los medios gráficos eran el único puente entre los protagonistas y el pueblo. El Litoral, con su cobertura especial, llevó cada detalle de aquella gesta a los hogares argentinos, relatando con una pluma apasionada y minuciosa las alternativas de un partido que paralizó al país. Sus páginas se convirtieron en un testimonio invaluable, un documento histórico que permite reconstruir las emociones de aquellos días fundacionales del fútbol mundial. La crónica de aquella final, con sus elogios al coraje albiceleste y su respetuoso reconocimiento al campeón uruguayo, es una joya del periodismo deportivo argentino.
Hoy, casi un siglo después, cuando vemos a la Scaloneta conquistar el mundo con Lionel Messi como estandarte, es imposible no trazar un puente emocional con aquellos pioneros del 30. Ellos también soñaron con la gloria, también defendieron nuestros colores con el corazón en la mano y también hicieron vibrar a un país que empezaba a descubrir que el fútbol era mucho más que un deporte. Aquella final perdida no fue un fracaso, fue el punto de partida de una historia de amor que ya lleva casi cien años y que nos regaló las alegrías más grandes. Como siempre decimos, la camiseta de la Selección Argentina se transpira, no se mancha, y aquellos muchachos del 30 fueron los primeros en enseñarnos esa lección.
Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMiyAFBVV95cUxNVEU1SDJPVlE1SUpXV3pKRkJiZ0tfa1lzVEZERjBRbGYwREdFVEFvV1NjOWNPWFlUTEQxVnh1ekxrYVQtblQtZ3lrc2tnUGlBd1A0b3JiTThTVFdNcVFnbDgxY2xSLXpQVWRsQUhGSms3enRPN1Z6Z2JXWjhScjF4UWRHQ3VhVGVoV1hNSHM4TFhyaHpfWGtBaS1KdUUtdXpYc0Rxb2VHeVlIUS1xMEZSNmVkbzB0cDBCU1lSM1ZHalpYR0FlUUZfadIBzgFBVV95cUxPY0dPWkxHV1dpMHUxYnFQSmRfMUtuazhxSW5FVksweEtNOENvMlNuUkpjVEViMXpqZV9UX2tLdVE2QmROZjFGcmpGdXUtUlVzbVdqank4RkF4cTAxS21haE5NS2oteE85RjlzaVRPUUxRWXB4SVpBbDE1bHlDbHdfRlNwZHFHN1J4dUJ4MXVZampuQlZVeXg2WWVfTG9vSDc4NlpsR2tfQWVOTFBmYkU2NzBocWxybG1VaXlUT2FETWV1ejBCU1lpZFVMM3RXQQ?oc=5