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Messi guió a Argentina a octavos: lo que dejó el triunfo

La Scaloneta venció a Austria y selló su pase a 16vos de final. Repasamos el partido y el contexto histórico de este equipo que no para de ilusionar.

Redacción · Publicado:

No hay dudas, muchachos. Cuando la pelota quema y el partido se presenta cerrado, siempre aparece el mismo de siempre. De la mano de un Lionel Messi intratable, la Selección Argentina le ganó a Austria y consiguió el boleto a los 16vos de final del torneo. Un triunfo que se festeja y mucho, pero que también invita a revivir lo mejor de una noche que volvió a pintarse de celeste y blanco.

Vos que seguís a la Scaloneta a todas partes sabés de lo que hablo. No fue un partido más. Cada presentación de este equipo es un capítulo nuevo en una historia dorada que arrancó en 2018 con la llegada de Lionel Scaloni y que ya acumula un título del mundo en 2022 y un bicampeonato de América en 2021 y 2024. En ese contexto, cada clasificación, cada victoria, se saborea con la mística de un grupo que nos malacostumbró a pelear en la cima. La victoria ante Austria, más allá de los detalles puntuales del juego, es una muestra más del carácter competitivo de un plantel que se niega a bajar la bandera.

El encuentro, como era de esperarse, tuvo todos los condimentos. Austria propuso un esquema ordenado que por momentos incomodó el circuito de juego argentino. Sin embargo, cuando el cero amenazaba con quedarse en el marcador, apareció el fútbol de Messi para destrabar la historia. El capitán, emblema y máxima figura de este ciclo, volvió a ponerse el equipo al hombro. No necesitamos inventar estadísticas para saber lo que todos vimos: su participación fue determinante para inclinar la cancha y generar las situaciones de mayor peligro. Su influencia no se mide solo en goles, sino en cómo acelera, cómo frena, cómo piensa cada jugada un segundo antes que el resto.

Pero ojo, que sería injusto reducir todo a la magia de Leo. El funcionamiento colectivo de la Scaloneta es el sello de fábrica de este proceso. Detrás del diez, figuras como Emiliano ‘Dibu’ Martínez aportan esa seguridad innegociable bajo los tres palos. En la defensa, Cristian ‘Cuti’ Romero es un bastión de firmeza y temperamento que contagia a sus compañeros. En el mediocampo, la juventud y dinámica de Enzo Fernández y Alexis Mac Allister garantizan ese equilibrio perfecto entre quite y creación que tanto rédito le dio al equipo en las consagraciones recientes. Y en ofensiva, la movilidad incansable de Julián Álvarez es el complemento ideal para cualquier genio. Así, cada pieza encaja en un engranaje que ya es histórico.

Hay que entender de dónde venimos para valorar dónde estamos. Esta Selección, apodada cariñosamente como la Scaloneta, no solo nos devolvió la alegría después de años de sequía. Nos enseñó que un grupo unido, con un cuerpo técnico que supo interpretar el ADN del jugador argentino, puede pelearle de igual a igual a cualquiera. La Copa América obtenida en 2024, que consolidó el bicampeonato continental, y la épica conquista mundialista en Qatar son la prueba irrefutable de un ciclo que ya ocupa un lugar privilegiado en la vitrina de la Asociación del Fútbol Argentino. Y todo bajo la conducción de Lionel Scaloni, un DT que llegó como interino y se transformó en el más ganador de nuestra historia.

Ahora, con la clasificación a 16vos de final asegurada, se abre una nueva etapa en el torneo. Las Eliminatorias CONMEBOL rumbo al Mundial 2026 son el objetivo de fondo, pero cada competencia que juega esta camiseta se afronta con la máxima seriedad. La mentalidad ganadora se instaló en el vestuario y ya no hay partido que se subestime. Revivir lo mejor de este triunfo ante Austria es también proyectar lo que viene. Se vienen desafíos más exigentes, pero este equipo ya demostró que sabe sufrir, sabe jugar y, sobre todo, sabe ganar.

En definitiva, nos volvemos a ilusionar. Y está bien, porque esta Selección nos da motivos de sobra. Ver a Messi con la cinta de capitán, guiando a un grupo de pibes talentosos y comprometidos, es un privilegio generacional que tenemos que disfrutar. La victoria ante Austria es el último eslabón de una cadena de alegrías que esperamos siga creciendo. La Scaloneta está en octavos, y mientras haya fútbol, habrá esperanza. A seguir soñando, muchachos, que esto no termina acá.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMiswFBVV95cUxQQUVyQmk5Sm9tNkJ4YmVOclljVk43dW1aY3J5bFAzaXhhVmhKRC02U1V3bnNyMkpJOWV6RGQzRm5xZXJ0dHUwNG5ja3JmX2hwbU1oeHptaHpkZDE3S3hheGdIVmVJUGJITUR3bTFsNHdUNTc5dHB5dFRGWnNFUUE1VHl4Y2FYX2FvTDh2N054YjEtcVZMQUpoODh1aC1jakVtTm1ZazNIcHVETzBZNE1MZURIdw?oc=5