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Scaloni ya tiene los 11 y hay una noticia que ilusiona a todos

La Scaloneta se perfila para el duelo mundialista ante Austria con una formación que empieza a tomar forma. El detalle de la práctica que alegró al DT campeón del mundo.

Redacción · Publicado:

Se empieza a palpitar la Copa del Mundo y Lionel Scaloni no deja nada librado al azar. Mientras la ilusión de todo un país se renueva con cada concentración, el cuerpo técnico de la Selección Argentina ya trabaja en lo que será el exigente debut mundialista. Aunque la información oficial todavía es un bien preciado y se guarda bajo siete llaves, en el predio de Ezeiza empiezan a dibujarse los primeros trazos de lo que será el equipo titular para enfrentar a Austria. Y como suele suceder en el ciclo más ganador de la historia, hay motivos de sobra para que el hincha se ilusione.

El contexto no es menor. La Albiceleste llega a esta cita máxima como la vigente campeona del mundo tras la gesta de Qatar 2022 y con el título de la Copa América 2024 bajo el brazo, lo que la consolidó como bicampeona continental. Ese legado construido por este grupo de jugadores, con Lionel Messi como faro y Scaloni como arquitecto, transforma cada presentación en un evento donde la exigencia es altísima, pero también la confianza. Enfrente estará Austria, un rival de la vieja escuela europea que, se descuenta, intentará hacer el desgaste físico y táctico que suele complicar a las selecciones sudamericanas.

En la última práctica, el entrenador oriundo de Pujato paró un once que, salvo imprevistos de último momento, sería el que salga a la cancha desde el arranque. La base es la misma que viene sosteniendo el proceso desde hace años, con algunos retoques que responden a la actualidad de cada futbolista. Emiliano ‘Dibu’ Martínez, el guardián de los tres palos que ya es leyenda por sus atajadas en definiciones, estará firme bajo los tres palos. La defensa, ese cerrojo que fue clave en las consagraciones, tendría a Cristian ‘Cuti’ Romero como estandarte, acompañado por laterales de recorrido y buen pie. En el mediocampo, la dupla Enzo Fernández y Alexis Mac Allister promete ese equilibrio justo entre quite, pausa y distribución exquisita que tanto rédito le dio a La Scaloneta. Arriba, la magia de Messi y la voracidad goleadora de Julián Álvarez, el delantero que ya se ganó un lugar en la consideración del cuerpo técnico a fuerza de goles importantes y un desgaste físico que contagia a sus compañeros.

Pero más allá de los nombres propios que ilusionan, la nota sobresaliente de la jornada en Ezeiza fue una buena noticia que le cambió la cara a Lionel Scaloni. El detalle fino de esa sonrisa del DT es lo que realmente entusiasma al mundo albiceleste. Se trata de la respuesta física y futbolística de una de sus piezas clave, un futbolista que llegaba con alguna molestia menor y que despejó todas las dudas moviéndose con total normalidad a la par del grupo. Verlo participando activamente de los trabajos tácticos, sin resentirse y con la intensidad que demanda un partido de Copa del Mundo, fue un alivio enorme para el cuerpo técnico. En un torneo tan corto y exigente, donde los márgenes son mínimos, contar con el plantel en plenitud desde el día uno es un lujo que pocos entrenadores pueden darse.

Hay que remontarse a los inicios de este proceso para dimensionar lo que significa tener a todo el grupo a disposición. Cuando Scaloni asumió en 2018, en medio de un recambio generacional profundo, las convocatorias eran una incógnita permanente. De a poco, el entrenador fue moldeando una estructura que hoy es la envidia del mundo. Logró ensamblar a los históricos que pedían pista con una camada de juveniles que venía de ganar todo en inferiores. Ese ADN ganador que se respira en cada práctica es el resultado de un trabajo silencioso pero firme, que no se negocia. Por eso, cuando en la antesala de un Mundial se confirma que todos están en condiciones, el optimismo se dispara. No es un dato menor: en la previa de Qatar 2022, el equipo también llegó con lo justo en lo físico, y la historia terminó con la tercera estrella en el pecho. Ahora, con el rodaje de dos títulos continentales más, la madurez del grupo es aún mayor.

El duelo ante Austria servirá como primera medida real de las aspiraciones argentinas en la competencia. Será un choque de estilos, sin dudas. Los europeos, con su tradicional orden táctico y despliegue físico, intentarán cortar los circuitos de juego que tan bien funcionan cuando la pelota pasa por los pies de Messi y compañía. Sin embargo, esta selección ya demostró en repetidas ocasiones que sabe sufrir cuando el partido se quiebra y también imponer condiciones cuando el trámite lo permite. La Scaloneta tiene recursos de sobra: puede lastimar con pelota parada, con transiciones rápidas lideradas por laterales que son una amenaza constante, y con ese mediocampo que mezcla juventud y jerarquía europea. El hincha argentino, que ya agotó las localidades disponibles para acompañar al equipo, sueña con un debut que marque el camino.

En definitiva, la formación va tomando color y la Scaloneta se prepara para escribir un nuevo capítulo en su rica historia. Saber que el entrenador pudo contar con todos los jugadores en la práctica más exigente de la semana es un indicio de que el equipo llega bien, muy bien. La ilusión está intacta y se renueva con cada detalle que trasciende desde la intimidad del plantel. Ahora solo resta esperar que la pelota empiece a rodar para confirmar que este grupo, que ya lo ganó todo, sigue teniendo esa hambre voraz de gloria que lo caracteriza. Que se preparen todos, porque la Argentina de Messi y Scaloni va por más.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMiyAFBVV95cUxQMFVGeks0Nm1sLURiS2FQRGxyTnVuckE5UGN0aGNCOHdoZHVhMHc1WlNac2hlYmQ4VEc5NFpxTnAydGVqbG5MODRtWm9QSzJPelJvZWc2M0JCUnd4M2hVNnhwR0NNZmY3aWc4NVEzTVd1ekxfbEpEUGpIZG15RVJHbVNwaEtQRjdIcWFpZ3FYalB4S1dnZlV0WUh5aTJMZW1la1NOUkhBYWduRktlWDhMZU9xNUtmbGpOX2ZJOW84b2VMZ0FhSTRGMA?oc=5